La sequía ya comienza a afectar los cultivos de frijol en Durango, donde los productores acumulan más de 15 días sin precipitaciones cuando el 90 por ciento de la superficie ya fue sembrada. Pese al panorama, los agricultores confían en que las lluvias pronosticadas para los próximos días permitan rescatar el desarrollo de las plantas y evitar mayores pérdidas.
El presidente del Sistema Producto Frijol, Rubén Ibarra Alcántar, explicó que, aunque el cultivo empieza a mostrar signos de estrés hídrico, aún existe margen para recuperarlo si las precipitaciones llegan antes del fin de semana. De lo contrario, advirtió, la sequía podría afectar de manera importante el rendimiento de la producción estatal.
El dirigente recordó que el comportamiento del clima ha sido muy distinto al del año pasado. Mientras en el ciclo anterior las lluvias fueron constantes y favorecieron el cultivo, este año se concentraron en un solo periodo, lo que incluso dificultó las labores en el campo al provocar el crecimiento excesivo de maleza y obligar a muchos productores a rastrear sus parcelas en más de una ocasión, incrementando los costos de producción.
Respecto al avance del ciclo agrícola, señaló que se proyecta sembrar entre 200 mil y 220 mil hectáreas de frijol, aunque la cifra definitiva aún no está confirmada. Asimismo, estimó que alrededor de 20 mil hectáreas quedarán sin sembrarse, principalmente por la falta de liquidez entre los productores y el elevado costo de insumos como diésel, fertilizantes y semillas.
Rubén Ibarra indicó que, una vez concluida la mayor parte de la siembra, los agricultores buscarán acercamientos con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para conocer las perspectivas climáticas. Agregó que todavía es posible sembrar hasta el 5 de agosto, aunque advirtió que un eventual adelanto de las heladas representaría un riesgo para los cultivos establecidos en zonas bajas. Mientras tanto, reiteró que las plantas aún pueden resistir por su etapa de desarrollo, por lo que los productores mantienen la esperanza de que las lluvias lleguen a tiempo y permitan salvar la cosecha.





