Atienden gratuitamente a 518 pacientes con VIH y ETS en Capasits Durango; alertan por retrasos en medicamentos

Un total de 518 personas que viven con VIH y enfermedades de transmisión sexual reciben tratamiento y seguimiento médico gratuito en el Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) en Durango, donde se mantiene el control clínico de los casos registrados.

De acuerdo con la directora de la unidad, Virginia Ramírez Soto, este servicio especializado está dirigido principalmente a población sin derechohabiencia, así como a pacientes canalizados desde otras instituciones de salud, a quienes se les brinda atención integral enfocada en el tratamiento antirretroviral y el manejo de distintas infecciones.

Además del suministro de medicamentos, la unidad ofrece servicios complementarios que fortalecen la atención, como apoyo psicológico, atención dental, trabajo social, pruebas rápidas y campañas de prevención, todo ello de manera gratuita y bajo estricta confidencialidad.

La cobertura del Capasits no se limita a la capital duranguense, ya que también atiende a personas provenientes de distintos municipios del estado e incluso de otras entidades, así como a pacientes con tuberculosis, mediante atención en sus instalaciones y en hospitales como el General 450, el Materno Infantil y el Hospital General de Gómez.

En materia de detección, la institución realiza pruebas rápidas de VIH, hepatitis y sífilis sin costo, lo que permite diagnósticos oportunos y el inicio temprano del tratamiento, elemento clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

No obstante, organizaciones civiles han advertido sobre rezagos en el acceso a medicamentos en instancias federales. El coordinador de Casa Arcoíris, Tadeo Campagne, señaló que, aunque coinciden con las cifras oficiales, existen casos detectados por la organización que aún no se integran a los registros institucionales.

A partir de jornadas comunitarias, Casa Arcoíris ha identificado nuevos diagnósticos de VIH, hepatitis y sífilis entre más de mil 700 personas examinadas, cuyos casos son canalizados a instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social para su seguimiento médico.

Sin embargo, uno de los principales problemas detectados radica en los tiempos de espera para acceder al tratamiento, ya que, según la organización, pueden transcurrir entre cuatro y cinco meses desde la detección hasta la entrega del medicamento, situación que ha generado al menos 16 quejas por desabasto.

Mientras el sistema estatal ha respondido de forma más ágil en la entrega de tratamientos, instituciones federales como el IMSS y el ISSSTE presentan retrasos recurrentes, lo que ha llevado a considerar la posibilidad de promover amparos en favor de los pacientes afectados.

El costo del tratamiento fuera del sistema público representa otro desafío, ya que un esquema mensual de antirretrovirales puede oscilar entre los 10 mil y 15 mil pesos, una cifra que resulta inaccesible para la mayoría de los pacientes.

Ante este panorama, Casa Arcoíris brinda apoyo emergente con dotaciones parciales de medicamentos y gestiona alternativas para garantizar la continuidad de los tratamientos, además de mantener campañas permanentes de detección oportuna a través de su programa “Más visibles”.

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Redacción
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