La persistente situación económica en la capital de Durango continúa impactando al sector comercial, donde empresarios advierten que no existen condiciones para mantener abiertos los negocios durante más horas, lo que ha derivado en cierres anticipados de manera constante.
A lo largo de los años, el fenómeno de apertura tardía en el Centro Histórico ha generado críticas recurrentes, especialmente en temporadas vacacionales; sin embargo, pese a los señalamientos de autoridades y visitantes, la problemática se mantiene sin cambios significativos.
De acuerdo con comerciantes locales, tanto turistas como habitantes han manifestado inconformidad por los horarios limitados; no obstante, aseguran que la falta de ingresos impide cubrir costos operativos adicionales, como el pago de horas extra a los trabajadores.
El dirigente de la Federación de Trabajadores Independientes, Rolando Álvarez Peña, señaló que cerrar temprano resulta más viable ante la falta de flujo económico, subrayando que extender horarios implica gastos que difícilmente se recuperan.
Incluso prácticas como cerrar durante el horario de comida responden a la necesidad de reducir costos, ya que mantener abierto el negocio implicaría cubrir también la alimentación del personal, lo que incrementa la carga financiera.
El líder empresarial enfatizó que el principal problema radica en la escasez de circulante, lo que limita la rentabilidad de los establecimientos y obliga a tomar decisiones que afectan su operación diaria.
Finalmente, advirtió que la baja en ventas se ha vuelto una constante, al grado de que algunos comerciantes recurren a empeñar pertenencias para solventar gastos básicos, en un contexto donde además enfrentan la competencia del comercio informal y de productos de bajo costo provenientes del extranjero.





