Tres de las familias de los cinco recién nacidos que murieron mientras permanecían en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona número 1 del IMSS acudieron este jueves a la Fiscalía General de la República (FGR) para presentar una denuncia formal por los hechos.
Alrededor de las 14:00 horas, los padres llegaron a las instalaciones de la FGR acompañados por su representante legal, Fermín Alonso Flores Ayala, quien explicó que el documento presentado reúne información específica sobre cada uno de los casos.
Debido a que las circunstancias y experiencias de cada familia fueron diferentes, el abogado señaló que corresponderá al Ministerio Público Federal analizar los datos, establecer qué delitos podrían configurarse y determinar si existe alguna responsabilidad.
Sobre la posibilidad de que los hechos pudieran ser investigados como homicidio, Flores Ayala evitó adelantar conclusiones y explicó que será necesario permitir que las autoridades desarrollen las indagatorias sin afectar su curso.
La denuncia fue presentada contra quien resulte responsable. A partir de ella, la FGR deberá recopilar elementos de prueba, establecer la clasificación jurídica de los hechos y definir las posibles responsabilidades que correspondan.
En cuanto a las cinco familias afectadas, el abogado precisó que una de ellas ya había acudido previamente ante la FGR, mientras que otra, originaria del municipio de Tepehuanes, tiene previsto presentar su denuncia posteriormente.
Uno de los puntos que permanece sin esclarecer es la presencia de una bacteria dentro de la unidad neonatal y su posible relación con los fallecimientos. El representante legal indicó que el personal del IMSS informó a las familias sobre la existencia del microorganismo, pero los resultados de los cultivos enviados para análisis todavía están pendientes.
La información disponible hasta ahora tampoco permite establecer si existió contaminación dentro de la UCIN. Para determinarlo, serán importantes las investigaciones que realicen distintas dependencias federales, entre ellas la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
De acuerdo con el abogado, los familiares todavía no han tenido comunicación directa con Cofepris para conocer los resultados o avances de las verificaciones relacionadas con este caso.
Otro aspecto incluido en la investigación corresponde a las necropsias de los cinco recién nacidos, las cuales, hasta este momento, no se han realizado. Flores Ayala evitó emitir una postura sobre este procedimiento debido a que forma parte de los elementos incorporados a la denuncia ante la FGR.
Durante el encuentro que las familias sostuvieron con representantes del IMSS, recibieron los expedientes clínicos de los recién nacidos y una explicación sobre lo ocurrido. Posteriormente, esa información fue integrada al expediente presentado ante la Fiscalía.
La comunicación con el instituto, sin embargo, no se considera concluida, ya que podrían celebrarse nuevas reuniones conforme avance la investigación y surjan nuevos elementos relacionados con los casos.
Mientras las autoridades federales integran la carpeta correspondiente, el abogado manifestó su confianza en que la FGR esclarezca los hechos y determine las responsabilidades que pudieran existir, aunque reconoció que será necesario esperar los resultados de las diligencias.
Los cinco recién nacidos fallecidos eran tres niños y dos niñas. Cada uno de los casos será analizado de manera particular, tomando en cuenta las circunstancias médicas y las condiciones que enfrentó cada familia.





