Un llamado a fortalecer la prevención y realizarse pruebas de manera periódica fue emitido ante el registro de nuevos casos de VIH y sífilis en el municipio de Durango durante este 2026. Las autoridades señalaron que las detecciones corresponden a la población en general, principalmente entre jóvenes y adultos de 18 a 39 años.
De acuerdo con los registros de la Secretaría de Salud, en lo que va del año se han identificado 146 casos de VIH en el municipio, mientras que en sífilis se contabilizan 117 diagnósticos: 109 de tipo adquirido y nueve congénitos.
Ante este panorama, Juan Carlos Montoya Garay, director de Salud Pública Municipal, destacó la importancia de utilizar correctamente el preservativo, tanto para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual como para prevenir embarazos no planeados.
Además de las medidas de protección, el funcionario recomendó acudir a los servicios de salud para realizarse pruebas de detección, particularmente cuando existe algún factor de riesgo. Subrayó que identificar una infección a tiempo permite iniciar atención médica de manera oportuna.
Lejos de concentrarse únicamente en determinados grupos, las autoridades han detectado estos padecimientos entre la población en general. Montoya Garay indicó que el rango de edad con mayor presencia de casos se encuentra entre los 18 y 39 años, incluidos estudiantes de nivel medio superior.
El director de Salud Pública Municipal advirtió que tanto el VIH como la sífilis requieren seguimiento y tratamiento adecuado. Cuando no son atendidos oportunamente, ambas infecciones pueden generar complicaciones importantes para la salud e incluso poner en riesgo la vida.
Como parte de las acciones preventivas, durante 2026 se ha incrementado de manera considerable el número de pruebas realizadas. En coordinación con la Secretaría de Salud estatal, el municipio ha efectuado más de 10 mil pruebas, una cifra superior a la registrada en años anteriores.
Las jornadas de detección rápida se han mantenido durante todo el año con el objetivo de localizar oportunamente posibles casos y ampliar los tamizajes entre la ciudadanía. La estrategia busca generar una búsqueda intencionada que permita conocer con mayor precisión la presencia de estas infecciones.
Cuando una prueba rápida arroja un resultado positivo, el procedimiento contempla la realización de un estudio confirmatorio más específico. Posteriormente, la persona es canalizada para recibir atención médica y comenzar el tratamiento correspondiente.
En este sentido, Montoya Garay aseguró que los tratamientos para VIH y sífilis están garantizados mediante la coordinación entre las autoridades municipales y estatales, por lo que exhortó a la población a no retrasar la búsqueda de atención.
Finalmente, destacó que atender estos padecimientos no solo contribuye a preservar la salud de quienes viven con la infección, sino que también permite reducir el riesgo de transmisión hacia otras personas, por lo que la prevención y el diagnóstico temprano son fundamentales.





