Siete menores de 12 años fueron detectados en condiciones de vulnerabilidad alimentaria en dos puntos de la ciudad de Durango, luego de que autoridades municipales atendieran reportes relacionados con las condiciones en las que vivían los niños.
Uno de los casos se registró en la colonia J. Guadalupe Rodríguez, donde vecinos alertaron sobre una vivienda habitada por una familia dedicada a la recolección de materiales y alimentos entre los residuos que se encuentran en la vía pública.
Según el reporte atendido por las autoridades, los padres llevaban a su domicilio distintos desechos recolectados durante su jornada, entre ellos productos alimenticios que en algunos casos ya presentaban condiciones de descomposición.
Mientras los adultos salían a realizar estas labores, sus cuatro hijos permanecían en casa, incluido un menor de cuatro años. Los alimentos recuperados entre los residuos eran utilizados para el consumo de los menores.
La situación quedó al descubierto cuando personal de Protección Civil Municipal acudió al domicilio y encontró a los cuatro niños comiendo croquetas para perro, uno de los productos que sus padres habían encontrado durante la recolección de basura.
Tres niñas pasaban horas sin comer
En un segundo domicilio, ubicado en la colonia Azcapotzalco, fueron localizadas otras tres menores de 12 años que enfrentaban condiciones de alimentación inadecuadas.
La madre de las niñas salía de casa desde temprana hora para trabajar y, de acuerdo con el reporte, en algunas ocasiones regresaba hasta la noche. Durante ese periodo, las menores permanecían sin supervisión y podían pasar varias horas sin consumir alimentos.
Aunque las niñas no permanecían encerradas y tenían la posibilidad de salir de la vivienda, debido a su corta edad optaban por quedarse dentro del domicilio durante la ausencia de su madre.
Ante ambas situaciones, el DIF Municipal intervino para brindar atención inmediata a los siete menores. María Elena González, directora del organismo, informó que fueron trasladados a uno de los 13 comedores comunitarios que operan en el municipio, donde actualmente reciben alimentación.
De manera paralela, autoridades municipales iniciaron comunicación con los padres de los menores involucrados para conocer las circunstancias particulares de cada familia y establecer las medidas necesarias para garantizar que los niños cuenten con alimentación y condiciones adecuadas para su desarrollo y bienestar.





