Las condiciones de ríos y arroyos en el estado permanecen estables y, hasta el momento, no representan un riesgo para la población, informó el coordinador estatal de Protección Civil, Arturo Galindo Cabada. No obstante, la dependencia mantiene un monitoreo permanente debido a las lluvias puntuales y torrenciales que podrían provocar incrementos repentinos en el nivel de los cauces.
El funcionario explicó que el mayor riesgo en esta temporada no está relacionado con el desbordamiento de ríos o presas, sino con las crecidas momentáneas que pueden registrarse tras precipitaciones intensas, situación que podría ocasionar el arrastre de vehículos o poner en peligro a personas que intenten cruzar arroyos durante una tormenta. Añadió que las presas con niveles superiores al 85 por ciento de su capacidad también son supervisadas de manera constante para actuar de forma preventiva.
Como parte de las acciones de vigilancia, Protección Civil mantiene especial atención en la zona de la presa del Hielo, en la capital del estado, donde se instaló un sensor para emitir alertas tempranas en caso de un aumento considerable del nivel del agua. Galindo Cabada reiteró que el panorama hidrológico es favorable, aunque exhortó a la ciudadanía a no cruzar ríos, arroyos o corrientes de agua durante lluvias intensas para evitar accidentes.





