El estado de Durango se suma a los esfuerzos de conservación de la vida silvestre al recibir a la primera manada del lobo mexicano, integrada por cuatro ejemplares: un macho alfa y tres hembras, los cuales fueron preliberados recientemente en la zona serrana del municipio de Tepehuanes.
Los animales permanecerán inicialmente en un periodo de cuarentena y adaptación en su nuevo hábitat, etapa considerada fundamental antes de que puedan desplazarse de manera libre por los bosques de la región.
La manada inició su traslado desde Ciudad Juárez, desde donde fue llevada por vía aérea hasta Santiago Papasquiaro. Posteriormente, continuaron su recorrido por carretera hasta la comunidad forestal de El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, sitio elegido para su reintroducción.
La llegada de estos ejemplares representa un paso importante en la recuperación de esta especie considerada en peligro de extinción. Especialistas destacan que el retorno del lobo mexicano a la Sierra Madre Occidental simboliza también avances en la restauración del equilibrio ecológico de la región.
Este proyecto forma parte de un esfuerzo binacional de conservación en el que participan instituciones y organismos de México y Estados Unidos, enfocados en la protección y recuperación de esta especie emblemática.
La instalación de la manada en territorio duranguense fue posible gracias al respaldo de la asamblea de la comunidad forestal El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, cuyos integrantes aprobaron de manera unánime el establecimiento del proyecto en su territorio, contribuyendo así a la preservación de la biodiversidad y de los ecosistemas de la región.





