El Barcelona se impuso al Real Madrid y se proclamó campeón de la Supercopa de España tras una final intensa que concluyó con marcador de 3-2, resultado que permitió al conjunto azulgrana conquistar su decimosexto título en esta competición y consolidarse como el máximo ganador del torneo.
La figura del encuentro fue el brasileño Raphinha, autor de un doblete que inclinó la balanza a favor del Barcelona en el duelo disputado en el Alinma Stadium, en Arabia Saudí. Con este triunfo, el equipo catalán retuvo la corona por segundo año consecutivo frente a su máximo rival y sumó el cuarto trofeo bajo la dirección técnica de Hansi Flick.
El primer tanto del encuentro llegó al minuto 36, cuando Raphinha aprovechó un error en la salida del balón del conjunto madridista para abrir el marcador. Sin embargo, el cierre de la primera mitad estuvo marcado por la intensidad ofensiva de ambos equipos, con tres goles en el tiempo añadido: Vinícius y Gonzalo García anotaron por el Real Madrid, mientras que Robert Lewandowski hizo lo propio para el Barcelona, enviando el partido empatado 2-2 al descanso.
En la segunda parte, Raphinha volvió a aparecer al minuto 73 con un disparo desde la frontal del área que, tras un desvío, terminó venciendo al guardameta Thibaut Courtois, gol que a la postre definió el campeonato.
Ya en el tiempo de compensación, el Real Madrid tuvo la oportunidad de forzar la prórroga, pero Álvaro Carreras desperdició una ocasión clara en el minuto 95, sellando así la victoria y el título para el Barcelona.





