La ofrenda fue retirada por un trabajador de vigilancia pese a que las familias contaban con autorización; también aplazaron reuniones con la CNDH y la dirección nacional del instituto.
La memoria de los cinco bebés que fallecieron tras una infección bacteriana en el Hospital General de Zona 1 del IMSS, en Durango, volvió a quedar representada en una ofrenda colocada en el exterior del nosocomio, luego de que personal de vigilancia la retirara y posteriormente recibiera instrucciones para reinstalarla.
Sobre lo ocurrido, Fermín Flores Ávila, abogado de las familias afectadas, explicó que uno de los padres le confirmó que habían obtenido autorización para colocar el homenaje. Sin embargo, un trabajador de seguridad procedió a retirarlo, aunque hasta ahora se desconoce si tenía conocimiento del permiso otorgado previamente.
De acuerdo con el litigante, la situación fue corregida por la propia dirección del hospital, que instruyó al personal para volver a colocar la ofrenda. Flores Ávila señaló que, según la información que le compartió uno de los familiares, el homenaje ya había sido reinstalado.
En paralelo, las familias mantienen sus gestiones para dar seguimiento al caso ante instancias federales. El representante legal informó que tenían previsto acudir esta semana a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), además de buscar una reunión con Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social.
No obstante, ambas visitas fueron pospuestas para la próxima semana. Flores Ávila explicó que la decisión respondió a la situación relacionada con el sindicato del IMSS, por lo que esperan que el tema tenga mayor margen de atención antes de realizar los encuentros con las autoridades.
En cuanto al proceso para esclarecer la muerte de los cinco menores, el abogado confirmó que la Fiscalía General de la República (FGR) continúa con las investigaciones correspondientes. Sin embargo, evitó proporcionar información adicional sobre las diligencias o los avances registrados hasta el momento.
Mientras tanto, las familias siguen a la espera de respuestas sobre los fallecimientos ocurridos en el hospital, al tiempo que buscan mantener visible la memoria de los bebés y dar continuidad a sus solicitudes ante los organismos de derechos humanos y las autoridades responsables del instituto.





