El caso de cinco recién nacidos que perdieron la vida en un hospital del IMSS en Durango será atendido directamente por la dirección nacional del instituto. El titular del organismo, Zoé Robledo, se trasladó a la entidad para conocer de primera mano lo ocurrido y dar seguimiento a las investigaciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que durante la mañana de este martes conversó con el funcionario para conocer los avances sobre el caso. Señaló que Robledo permanecerá atento a las indagatorias y a la atención que se brinda a las familias de los menores.
Los fallecimientos se registraron entre el 15 y el 19 de septiembre en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona número 1. A partir de estos hechos, el IMSS puso en marcha una revisión clínica y epidemiológica para establecer qué factores pudieron estar relacionados con las muertes.
Uno de los elementos bajo análisis es la detección de una bacteria dentro del hospital. Sin embargo, hasta ahora el instituto ha señalado que la presencia de este microorganismo no permite determinar por sí misma que haya sido responsable de los cinco fallecimientos, por lo que continúan los estudios para establecer si existe alguna relación.
Mientras las investigaciones avanzan, familiares de los bebés han cuestionado la atención recibida y han solicitado información precisa sobre lo sucedido. También han señalado su preocupación ante la posibilidad de que existiera un problema bacteriano dentro de la unidad neonatal.
Con la llegada del director general del IMSS a Durango, las autoridades buscarán ampliar la revisión de los casos y obtener respuestas sobre las circunstancias que rodearon cada fallecimiento. El objetivo será determinar qué ocurrió, establecer si existieron factores comunes y, en caso de encontrarse irregularidades, definir las acciones correspondientes.





