Guarderías del IMSS pierden hasta 25% de niños

La población infantil atendida en guarderías del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha disminuido alrededor de 25 por ciento desde 2024, una situación relacionada principalmente con la pérdida de la seguridad social de madres y padres trabajadores, señaló Miriam García Fricke, propietaria de una guardería subrogada.

El acceso a este servicio está condicionado a que los padres mantengan vigente su afiliación al IMSS. Cuando un trabajador es dado de baja del instituto, sus hijos dejan de contar con el derecho a permanecer en las guarderías que operan bajo el esquema de subrogación.

García Fricke explicó que la reducción en la matrícula no responde únicamente a situaciones de desempleo, sino también a decisiones de algunos empleadores que realizan bajas ante el instituto, lo que termina afectando directamente a los trabajadores y a sus familias.

Desde 2024, estimó, la disminución de menores atendidos alcanza aproximadamente una cuarta parte de la población que anteriormente acudía a estos centros. Ante esta situación, numerosas familias se han visto obligadas a buscar otras opciones para garantizar el cuidado de sus hijos mientras cumplen con sus actividades laborales.

Para algunos padres, una alternativa consiste en recurrir al apoyo de familiares; sin embargo, otras familias deben asumir el costo de una guardería particular. Los precios de estos establecimientos pueden ubicarse entre mil 500 y cuatro mil pesos, dependiendo de las instalaciones y los servicios que ofrecen.

La especialista advirtió que dejar a los menores al cuidado de personas sin preparación específica puede representar distintos riesgos. A diferencia de estos casos, las guarderías cuentan con personal capacitado y procedimientos establecidos para atender situaciones que puedan poner en peligro la integridad de los niños.

Además del cuidado diario, estos centros brindan seguimiento a las necesidades de cada menor de acuerdo con su edad, talla, peso y etapa de desarrollo. También proporcionan una alimentación equilibrada, variada y suficiente como parte de la atención integral.

En materia preventiva, las guarderías del IMSS mantienen protocolos destinados a responder ante emergencias, realizan simulacros y enseñan a los menores medidas básicas para identificar y evitar situaciones de riesgo.

Ante este panorama, García Fricke consideró que la pérdida del derecho a este servicio representa una afectación significativa para las familias, especialmente porque la prestación permite a los padres desempeñar sus actividades laborales mientras sus hijos permanecen en espacios especializados y con atención profesional.

El servicio de guardería del IMSS, al ser una prestación vinculada a la seguridad social y sin costo adicional para los trabajadores que cumplen con los requisitos, constituye además un respaldo económico para los hogares, al evitar que tengan que destinar parte de sus ingresos al cuidado particular de los menores.

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Redacción
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