En el marco del Día Internacional de la Mujer, distintas causas y testimonios se hicieron presentes en las calles de Durango, donde mujeres de diferentes sectores marcharon para exigir justicia, respeto a sus derechos y mayor atención a problemáticas que siguen afectando a miles de familias.
Entre ellas estuvo Evelyn Arrieta, sobreviviente del brote de meningitis que impactó al estado y que dejó decenas de víctimas. Hace tres años, reconoce que no comprendía del todo el sentido de las marchas feministas; sin embargo, hoy participa convencida de que este espacio permite visibilizar el dolor y las exigencias de quienes han vivido situaciones difíciles. Durante la movilización del 8 de marzo, caminó por la avenida 20 de Noviembre para representar la voz de las 40 mujeres que perdieron la vida y de los 80 niños que quedaron huérfanos a raíz de esta crisis.
Evelyn señala que en la marcha encuentra un espacio de apoyo y comprensión, donde puede expresar su experiencia sin sentirse juzgada. Asegura que, pese a que el caso de meningitis en Durango llamó la atención a nivel internacional, aún existen pendientes en materia de justicia y atención institucional para las sobrevivientes y sus familias.
De acuerdo con su testimonio, actualmente son 39 las mujeres que sobrevivieron y que continúan enfrentando las consecuencias de la enfermedad, muchas de ellas en busca de un trato digno y del reconocimiento del daño que dejó esta tragedia. Para Evelyn, la participación en el movimiento también representa un acto de solidaridad con otras mujeres que atraviesan situaciones similares.
La marcha del 8M en Durango volvió a reunir múltiples voces que, desde diferentes historias, coincidieron en una misma exigencia: justicia, respeto y condiciones dignas para las mujeres.






