La localidad de La Rosilla, en el municipio de Guanaceví, Durango, registró la mañana de este sábado una temperatura de 19 grados bajo cero, una de las más bajas del país, como consecuencia de la combinación de la segunda tormenta invernal y el frente frío número 27.
El coordinador estatal de Protección Civil, Arturo Galindo Cabada, explicó que estas condiciones generaron un amanecer extremadamente frío en gran parte de la entidad, con efectos más severos en la zona serrana. Indicó que, si bien existe la posibilidad de nevadas en algunas regiones del estado, no se prevé que sean de la magnitud registrada en años anteriores.
Ante el descenso de temperaturas, especialmente en la capital del estado, donde se esperan valores cercanos a los cero grados centígrados, se activó desde la madrugada del sábado un operativo especial para la atención de personas en situación de calle. Como parte de estas acciones, se distribuyeron alimentos y bebidas calientes, cobijas y se ofreció traslado a albergues temporales, con el objetivo de reducir riesgos a la salud y prevenir casos de hipotermia.
Galindo Cabada señaló que, por instrucción del gobernador Esteban Villegas Villarreal, se reforzó la atención a los sectores más vulnerables, mediante recorridos en distintos puntos de la ciudad para identificar, atender y canalizar a personas sin resguardo a los espacios habilitados para su protección.
Destacó la coordinación interinstitucional y el apoyo del Sistema DIF Municipal, así como de la Dirección Municipal de Seguridad Pública y la Coordinación Estatal de Protección Civil, que trabajaron de manera conjunta a través de cuatro rutas para cubrir la mancha urbana. En los casos donde las personas no aceptaron ser trasladadas a un albergue, se les proporcionaron cobijas y alimentos calientes para mitigar los efectos del frío.
Asimismo, informó que 20 personas aceptaron incorporarse a un programa integral de atención para personas en condición de calle, el cual contempla apoyo de centros de rehabilitación, sector empresarial, asociaciones religiosas, autoridades y sociedad civil, con el propósito de atender problemas de adicciones, facilitar su recuperación y promover su reintegración familiar y social.





