Una recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) evidenció omisiones graves y negligencia médica en el fallecimiento de una paciente duranguense que fue atendida en el Hospital General de Zona Número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde permaneció varios meses sin un diagnóstico oportuno ni un tratamiento integral adecuado.
De acuerdo con la investigación, la paciente ingresó al área de urgencias del hospital el 22 de abril de 2023 en busca de atención especializada. Durante su estancia se le practicaron procedimientos quirúrgicos para la extracción de piezas que debían ser analizadas con fines diagnósticos; sin embargo, dichos estudios nunca se realizaron, presuntamente por la pérdida del material quirúrgico, lo que impidió establecer la causa de su padecimiento.
Pese a presentar síntomas graves desde el inicio, como dolor abdominal persistente y acumulación de líquido en el abdomen, la paciente fue dada de alta sin una valoración médica concluyente. Durante los meses posteriores recibió atención fragmentada y tratamientos considerados insuficientes por sus familiares, sin que fuera canalizada a especialidades como oncología quirúrgica o ginecología oncológica, debido a la ausencia de un diagnóstico clínico.
La paciente regresó en múltiples ocasiones al hospital, principalmente para la extracción de líquido abdominal, procedimiento que se repitió sin que se avanzara en la definición de su condición médica ni en la implementación de un tratamiento acorde a la gravedad de su estado de salud.
El deterioro físico se agravó el 10 de septiembre de 2023, cuando presentó intolerancia alimentaria, vómitos constantes y un visible desgaste general, lo que derivó en su ingreso al área de observación. Familiares señalaron que, aun en ese momento, la atención fue limitada y careció de un seguimiento médico adecuado, además de no recibir medicamentos por vía intravenosa.
Ante la inconformidad por la atención recibida, un familiar solicitó la intervención del área de Trabajo Social del hospital y planteó la posibilidad de una alta voluntaria para buscar atención en otra institución, señalando además un trato inadecuado y falta de orientación por parte del personal médico y administrativo.
La paciente permaneció hospitalizada en el HGZ Número 1 hasta su fallecimiento, ocurrido durante la madrugada del 12 de septiembre de 2023.
Posteriormente, el 20 de septiembre de ese año, los familiares presentaron una queja ante la CNDH, la cual inició una investigación formal. Tras más de un año de análisis, el organismo nacional emitió, el 30 de abril de 2026, la Recomendación 56/2025, en la que reconoció la existencia de omisiones relevantes por parte del personal médico del IMSS.
En el documento, de 55 páginas, la CNDH acreditó deficiencias en el seguimiento clínico, irregularidades en la integración del expediente médico y la falta de información clara, suficiente y oportuna hacia la paciente y sus familiares sobre el diagnóstico, pronóstico y opciones terapéuticas. Asimismo, determinó que los familiares recibieron un trato carente de empatía y sensibilidad, vulnerando su derecho humano al trato digno.
El organismo también señaló que las respuestas inadecuadas del personal ante las solicitudes de atención obstaculizaron la toma de decisiones informadas por parte de la familia.
La CNDH subrayó que el IMSS incumplió su obligación constitucional de garantizar una atención médica adecuada con enfoque de derechos humanos, y enfatizó que los errores y omisiones detectados no constituyen únicamente fallas administrativas, sino violaciones a derechos humanos que deben ser investigadas, sancionadas y reparadas, con el fin de prevenir la repetición de casos similares en el sistema de salud pública.





